jueves, marzo 29, 2007

Lo que tendría que haber dicho

Los animales atacan, aprietan los dientes, corren, arañan, acechan, se esconden, huzmean. También se hacen los muertos. Pero no hay palabras. Emitir palabras nos diferencia como humanos.
Nosotros hacemos preguntas, pedimos cuenta, damos explicaciones. Comentamos, proponemos, planteamos dudas, pedimos consejos. Herimos, damos aliento. Ofendemos, consolamos. Insultamos, elogiamos.
A veces uno no encuentra lo que quiere decir. Es el sentir que no cabe en los conceptos. Un sudor en las manos. Un músculo que se contrae. Un nudo negro en el estómago. Un suspiro. Más tarde durante horas pensamos lo que tendríamos que haber dicho. Lo que hubiésemos podido decir y no salió.
Otras veces olvidamos.